miércoles, 4 de agosto de 2010

El tipo era muy pero muy alto, entonces sus piernas no entraban en el espacio que quedaba con el asiento de adelante. Intentó de todo, pero al final las dejó del lado del pasillo. La gente pasaba y él se volvía a meter adentro. No aguantó más, se paró y se dió con el caño pasamanos en la cabeza.

El mundo no se adapta.

8 comentarios:

Eli dijo...

Algo parecido me pasa a mi pero a la inversa. Las complicaciones que tiene ser petisa en un bondi también pueden ser un garrón, más que nada cuando no hay de dónde agarrarse y el pasamanos te mira desde arriba muerto de risa.
¡Besos! :)

Petardo Contreras dijo...

Capaz que era yo, que no te quepa la menor duda.
MIRA

Eugenia dijo...

Jaja! Qué feo, debe ser jodido medir tanto. Y capaz que ni toma bondis todos los días..pero pensá en la ducha, eso sí debe ser horrible.
Un saludo, muy bueno tu blog!!!

Thomas Lommío dijo...

ohhh, la ducha es un tema complicado. Tan complicado como el bondi, la cama, las puertas, los paraguas, y las ofertas colgando en los pasillos de supermercados.
Sí sí, te lo dice alquien de más de 2mts.

clasica y moderna dijo...

jaja vajon

denise dijo...

como dijo eli, nosotras las petisas también nos la vemos negra en el bondi a veces.. somos propensas a rebotar y ser aplastadas!! no es facil!!

lunA dijo...

JAJAJAJAJAJ. Mortal che

elRober dijo...

Si acá los bondis fueran de 2 pisos, todo sería más fácil.